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Por Carlos Sánchez, editor de GPINews.tv
La Barcelona Woman Acceleration Week reúne a 77 líderes para advertir de una realidad incómoda: el talento femenino crece, pero el ritmo de cambio sigue siendo insuficiente.
Barcelona ha vuelto a situarse esta semana en el centro del debate sobre igualdad y liderazgo femenino con la inauguración de la sexta edición de la Barcelona Woman Acceleration Week (BWAW), un foro que reúne a 77 speakers y 15 sesiones dedicadas a impulsar la presencia de las mujeres en la economía y la industria. Sin embargo, el mensaje que ha marcado el inicio del evento ha sido contundente: si el ritmo actual no cambia, la paridad real en los puestos directivos no llegará hasta 2051.
La jornada inaugural ha reunido a representantes institucionales y líderes empresariales que han coincidido en una idea clave: la igualdad no es solo una cuestión social, sino también económica y estratégica.
Un diagnóstico claro: la igualdad sigue lejosDurante la apertura del evento, Blanca Sorigué, directora general del Consorci de la Zona Franca de Barcelona (CZFB), recordó que la igualdad sigue siendo una asignatura pendiente del mercado laboral global.
“La igualdad no es solo un principio ético, sino un motor de innovación y progreso económico. No podemos permitirnos prescindir del 50% del talento”.
Sorigué subrayó además que BWAW se ha consolidado como un referente internacional en la promoción del liderazgo femenino, con el objetivo de generar ideas, alianzas y soluciones reales para acelerar el cambio.
En la misma línea, Pere Navarro, delegado especial del Estado en el CZFB, vinculó el futuro de la competitividad con la inclusión.
“La transformación digital no puede avanzar sin una verdadera transformación social. La competitividad del futuro depende del talento, y el talento no tiene género”.
Navarro defendió que el desarrollo de una industria diversa, inclusiva y equitativa es clave para el crecimiento económico sostenible.
Datos que evidencian el desafíoLos datos presentados durante la inauguración reflejan la magnitud del reto.
La directora general de Equidad en los Trabajos y Corresponsabilidad de la Generalitat, Saray Espejo, recordó cifras que evidencian la brecha persistente:
La igualdad plena entre hombres y mujeres podría tardar hasta 123 años, según estimaciones del Fondo Económico Europeo.
En Cataluña, las mujeres cobran de media un 17% menos que los hombres.
Además, dedican al menos una hora y cuarto más al día a las tareas de cuidado en el hogar.
Ante esta realidad, Espejo defendió la importancia de crear redes de apoyo y visibilizar referentes femeninos.
“No podemos ni queremos esperar tanto tiempo para alcanzar la igualdad”.
Tecnología, liderazgo y democraciaLa teniente de alcalde de Barcelona, Maria Eugènia Gay, puso el foco en los riesgos de que las desigualdades se reproduzcan en los nuevos entornos tecnológicos.
“La desigualdad se amplifica en ámbitos como el digital, donde afecta a la visibilidad, a los procesos de contratación y a la reputación profesional”.
Gay alertó de que la gobernanza tecnológica todavía no integra suficientemente la perspectiva de género, algo que puede consolidar sesgos en el futuro de la economía digital.
Pero también recordó el impacto positivo del liderazgo femenino en ámbitos globales:
“Está acreditado que cuando las mujeres participan en procesos de paz, el 35% de los acuerdos alcanzados se mantienen durante más de veinte años”.
Innovación incompleta sin mujeresDesde la Diputación de Barcelona, Ana Maria Martínez defendió que el talento femenino es imprescindible para construir el futuro tecnológico.
“Si las mujeres no participan en el diseño de la innovación, esta será incompleta y generará nuevas desigualdades”.
Martínez reclamó más presencia femenina en STEM y en los espacios de decisión, no solo por justicia social, sino también por competitividad y calidad democrática.
La igualdad también impulsa la economíaEl delegado del Gobierno en Catalunya, Carlos Prieto, aportó otra perspectiva clave: el impacto económico de la igualdad.
Según el McKinsey Global Institute, cerrar la brecha salarial de género podría aumentar hasta un 20% el PIB global.
Prieto destacó algunos avances recientes en España:
Más mujeres trabajando que nunca.
El salario mínimo de 1.221 euros beneficia en un 60% a mujeres.
El empleo femenino entre menores de 30 años ha crecido un 35% desde 2018.
Aun así, reconoció que el camino hacia la igualdad plena sigue siendo largo.
Sindicatos y ciencia: los otros motores del cambioTras la inauguración, las primeras sesiones de BWAW abordaron el papel de los sindicatos y la investigación científica en la igualdad laboral.
En la sesión “Construyendo igualdad: sindicatos y mujeres en el centro del debate”, representantes de UGT y CCOO coincidieron en la necesidad de reforzar políticas sindicales con perspectiva de género, ya que todavía existen brechas en los órganos de representación que dificultan el acceso de las mujeres a posiciones de liderazgo.
Otra mesa dedicada a biotecnología y salud dejó claro que la diversidad también mejora la ciencia.
Expertos y directivas del sector señalaron que equipos de investigación diversos generan mayor creatividad y mejores soluciones sanitarias, especialmente en áreas como la medicina personalizada o el estudio del Alzheimer.
Un mensaje claro desde BarcelonaLa sexta edición de BWAW, que continuará hasta el 6 de marzo, abordará durante tres jornadas el liderazgo femenino en sectores tan diversos como aeroespacial, defensa, videojuegos, arquitectura, comunicación, ciencia o seguridad.
El mensaje que deja su jornada inaugural es claro: la igualdad avanza, pero el ritmo sigue siendo demasiado lento.
Y mientras los datos apuntan a décadas de espera para alcanzar la paridad real, el consenso entre los líderes reunidos en Barcelona es rotundo: acelerar el cambio no es solo una cuestión de justicia, sino una condición imprescindible para el progreso económico y social.